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ALETEO DILATADOR DE RESPIRACIONES ABRIGADAS

De ojos abiertos a una mañana
Disponer de escenas extraídas de una realidad adornada con palabras de agua, seres de aire y sensaciones provenientes de lo inexplicable, para luego exponerlas sobre la ventana y contar cuantas veces fueron anheladas, adjuntas y enlatadas en las profundidades de aquel envase de cuerpo esponjoso con ligereza de ser cavernoso a nuestras memorias. Resultando así una incoherencia de gramáticas que no razonan ni con nosotros mismos, posiblemente más irreales que servirse un vaso de leche tibia antes de acostarse, más irreales que un beso de buenas noches, más irreales que un abrazo de madrugada… todo aquello es la fantasía de nuestros ojos y el aleteo de nuestros pechos, que dilatan nuestra caminata hacia el recuerdo; mientras la respiración toma la forma de sinfonías de naturaleza divina y abriga el movimiento corporal de sábanas conformadas por la brisa de mareas altas o tan bajas que cuando el sol despierta todo encaja en los rompecabezas de la vida.
Posiblemente antes de acurrucar la cabeza sobre la almohada, despertaremos a una llamarada de vivencias que el día otorgó con una sonrisa incondicional, entonces el goce de poder considerarlo existente será la complacencia y gratitud de poder sentirnos tan vivos e infantiles.
Nico Marreros / Artista Visual




  









Mabel Allain - Nico Marreros / Aleteo dilatador de respiraciones abrigadas / 2011

GEOMETRIA DEL RECUERDO








Nico Marreros / Geometría del recuerdo / 2010

Universo de Simultaneidad
“…Es del Nico.”
Sentenció completamente segura de sí, la amiga que me acompañaba la primera vez que vi una obra de Marreros, de aquel día han pasado varios años, y soy yo quien ahora puedo sentenciar en pleno convencimiento, “esto es del Nico…”  De este primer encuentro quedan grabados: el aire de inocencia, las líneas sueltas, los colores fresas y la ingenuidad que contagia todo aquello que produce.
Muchas cosas han cambiado de aquel día: Terminó sus estudios, realizó su primera individual, la segunda y la tercera, trabajó y dejó de hacerlo, para volver nuevamente a trabajar, ha perdido y ganado amigos, y en el trayecto se ha convertido en un referente del arte joven de la ciudad.
El universo pastel ha madurado, el congénito dominio compositivo, la plástica intuitiva de recursos estilísticos propios y recurrentes, han dado paso a un manejo poético e iconográfico certero que lo hacen cándidamente elocuente.
GEOMETRIA DEL RECUERDO cuenta historias paralelas de infancia y amistad, “sus colores” esas líneas salvajemente espontáneas, sirven de trincheras para eyacular como ráfaga violenta las memorias,  flashbacks que se superponen como capas en conflicto, con sus anhelos transparentes. Los amigos, el subconsciente, la poesía, su todo, cohabitan en lienzos y nos conducen entre húmedos versos y trazos abigarradamente personales por múltiples dimensiones de fantasía simultánea: el niño inocente, el hombre sexual, el amigo enamorado, el tropical chicha, el artista fresco explotan en una única dimensión.
Marreros “El Nico”, está creciendo y en este viaje su trabajo también lo hace, quienes lo conocemos sabemos que aun nos debe mucho, sabemos también que nos pagara con creces. “Un río no es el mismo dos veces”, –me dijo la misma amiga-, dejemos que siga fluyendo.
Jorge Flores Nájar / Pelotero Frustrado / Perteneciente a la iglesia maradoniana / no tolera a los fans de Lady Gaga.
Nico:
Tengo que confesarte que se me ha vuelto inevitable ver por tu ventana.
De puntas, he observado cómo agitan sus alas las naves espaciales para tejer líneas, un laberinto ordenado de líneas: el despegue de nuestra madre shipiba que bebe ayahuasca o una lucha de insectos, una guerra de satélites en medio de la vegetación incendiada, tibia.
Porque la vegetación es tuya, Nico, la selva es tuya y la has enharinado, has usado todas las tizas del mundo en esta noche, pizarra negra de colegio, en estos pantalones malcriados, atrevidos. Porque la única selva que te queda, Nico, es la del cepillo de los pubis, de tu pubis caliente y enmarañado que derrama jugo de frutas sobre los que amas. Así te agarras, mordiendo, pataleando, a tus lágrimas de leche, a tus recuerdos. Porque tus palabras, Nico, tus líneas se van volviendo la matemática del espacio. Porque la sonrisa suave, que antes era cubo y ahora es pixel, es el balón con delicioso olor a fruta que te vas cansando de patear al arco. Porque, Nico, estamos creciendo y las burbujas de shampoo, los globos de chicle se van volviendo lanzas filudas de metal.
En “Geometría del recuerdo” , Marreros experimenta con redes laberínticas de líneas sobre sus ya conocidos personajes. Esta suerte de maraña matemática golpea la retina y, lo que al primer momento puede resultar como una guerra de satélites, termina entendiéndose como algo orgánico, como insectos, como vegetación. Es notoria, en esta muestra, una nostalgia indecible por la selva, por la libertad del pie desnudo que seguramente el artista gozó alguna vez.
Existe, a su vez, una dualidad interesante en esta serie de cuadros. Por una parte, están presentes elementos calientes: la mencionada selva, líneas amarillas de suaves trazos curvados,  personajes erotizados que interactúan, órganos sexuales explícitos, palabras como “qoñi” (voz en quechua que significa “caliente”); y por otra, elementos súbitamente fríos: las mencionadas líneas negras, duras y más rectas, personajes solitarios que sonríen con absoluta inocencia pero, sobre todo, los colores pasteles, opacos. Estos elementos contradictorios trabajan en armonía, pero el desbalance simbólico que se presenta nos sugiere la terquedad del artista en mantenerse niño, en conservar con uñas y dientes esos juguetes, esos recuerdos.
        
      Jorge Alejandro Vargas Prado / Fans de Lady Gaga

Geometría del recuerdo
Es medir los sentimientos guardados en cajas voladoras, escondidas entre la selva de mi infancia, detenidas en cada viento tropical que transcurrió a mi memoria consumida por fuegos artificiales  y atardeceres amazónicos, de los que momentos clonados sobre papeles y objetos, adquieren la energía de la lluvia, empapándose en inevitables secuencias alimenticias para un chuncho corazón; adjudicadas de sonrisas inmutables, somnolientos movimientos sobre el eje de la tierra y de desenfadados mocos expuestos en cada amor que se fue de paseo. El recuerdo de la geometría de los pasos torpes, cumplen su función, dejarse robar un suspiro ante secuencias difícilmente de formatear, por el simple hecho de poder saltar desde la cama hacia la cocha, chapotear hasta que los huesos y articulaciones del cuerpo pidan a gritos el sueño, perder la gravedad del instante y no sentirse vivo ni muerto. 
Geometría del recuerdo es eso, no mide las palabras ni su ilación, solamente se remonta a la proporción recibida de cada segundo compartido con ella, con él, contigo, con ellos, con todo.
Nico Marreros /  Chuncho / Amante del tacacho

88 JARDÍNES PARALELOS


Llevar al espacio de la plástica un tema como el juguete implica una sucesión de acontecimientos en el grupo de artistas que presentamos en este conjunto, así mismo, el punto de partida que denotó la temática se originó en una colección de juguetes de más de 400 piezas que se encuentran en torno al grupo, sumados a ello el significado del juego y la frescura del jugar, además del ingrediente del cual goza el grupo de artistas que presentamos en la muestra.
“Ochentaiocho jardines paralelos” es el título de la muestra, un juego de conceptos que valoran la infancia y lo lúdico, en este espacio que rodea el contexto social el cual tiene nombre propio, jardín 88 del Cusco que para la muestra sirve de memoria colectiva siendo los espacios atemporales dentro de lo lúdico un espacio paralelo, pleno de esos ingredientes que posee el ser niño que habita en cada quien, así mismo cada uno de los artistas comprometidos con su obra ha encontrado una relación con su juguete favorito, ejerciendo en la memoria y sus sentidos una fuente de inspiración y en otros casos a partir de él iniciar el proceso de regresar al recuerdo lúdico de alguna edad.
 Esta temática abre las puertas a todos aquellos que de alguna manera sabemos que el jugar es innato en la humanidad e invita a grandes y a chicos a no parar el sentido lúdico ya que éste enaltece y engrandece la calidad del ser humano… DALE CUERDA….

Cecilia Cervantes Salinas / Lic. En Artes Plásticas


Amira Prada


Jorge Flores


Cecilia Cervantes


Xavi Cano


Milagros Peña


Luis Vargas


Abrahan Trujillo


Nico Marrero
88 Jardínes paralelos / Muestra colectiva / 2010

FÁBULA



De la serie fábula / Fábula / 2009

CELDAS


Harry Chavez


El primo


Ruben Sequeiros


Rubi Palomino


Nico Marreros


Celdas / Muestra colectiva / 2009

AMORTIGUADOR

"Respirar y armar palabras, mirarse las manos y no encontrar nada., pero esa palabra brota, esa palabra efímera, poderosa, lenta, imposible, deseada; palabra que se corrompe y nos corrompe de tiempo en tiempo, de tanto repetirse, que nos anima y nos anula, que nos hace y nos deshace.
... aunque esa palabra nos produzca auto combustión. También iluminados y  mundanos la reinventan para los comunes, entonces para qué escribirla ahora, si esa palabra rebota en la cabeza, o la tienen flotando como el aura, ahora esa palabra se reparte y se dibuja en el trabajo de dos artistas, dos géneros, una palabra, palabra que los impulsa a crear, que también los destruye... Amortiguar cada punzada, cada latido, cada idea perversa, cada deseo inútil, cada recuerdo afilado. Amortiguar el paso del tiempo, fabricando imágenes, inventando historias, eliminando la razón, el buen juicio para encontrar lo nuevo en la intuición: lo inesperado, la sangre, el latido, esa palabra que no quiere aparecer en este papel y en los dibujos, en el espacio, del tiempo, fabricando imágenes, inventando historias, eliminando la razón, el buen juicio para encontrar lo nuevo en la intuición: lo inesperado, la sangre, el latido, esa palabra que no quiere aparecer en este papel y en los dibujos, en el espacio."

Braddy Romero / Artista Plástico





Mabell Allain - Nico Marreros / Amortiguador / 2007